Librero

La biblioteca de un lector. Visita al estudio de Gabriel García Márquez

26 noviembre, 2012

 Que otros se jacten de las páginas que han escrito;

a mí me enorgullecen las que he leído.

J.L.B.

Texto por: Iván Granados Hay

 

Escribió Ibargüengoitia que en su pueblo siempre confundieron lo grandote con lo grandioso. Esa confusión, aplicada a las bibliotecas, lleva a que la primera información que queramos saber sea la cantidad de libros que la conforman. Tal vez después nos quede curiosidad para pasar de lo cuantitativo a lo cualitativo. Pero no siempre la curiosidad alcanza para más de una pregunta, así es que la biblioteca se reduce a un número que nos dice si es grandota, pero no cuán grandiosa es (si acaso lo es).

Esta mala costumbre de valorar las cosas por su tamaño y no por su contenido también nos lleva a confundir al comprador con el lector. En el diccionario adquirir tiene esas dos acepciones: comprar y apropiarse (en el sentido de “entender”). Porque el problema es hacer una relación directa entre el contenido de una biblioteca y el conocimiento o sapiencia de su dueño: tiene todo Platón, por lo tanto es un experto en…; o por el contrario achacarle ignorancia por lo que no tiene: le falta el último libro de fulanito, por lo tanto no es un lector actualizado, o no tiene completa la colección de La Plèyade: no es un lector refinado, no lee a los grandes autores en francés, por lo tanto… Y más allá de la impostura del comprador que quiere verse  culto frente a una biblioteca grandota, está también el abismo entre los libros comprados y los leídos: tener el dinero para comprar no garantiza el tiempo para leer.

En fin: es común la creencia de que una biblioteca personal refleja de muchas maneras a su propietario, que nos definimos por nuestras lecturas (en realidad somos lo que leemos, no lo que comemos o quienes nos rodean), y que la evidencia de nuestro ser intelectual se materializa en las estanterías de nuestras bibliotecas. Después de organizar muchas bibliotecas personales (grandes, medianas y sutiles) me queda claro que esa es una verdad tan relativa que termina siendo una mentira a medias. Porque han sido bibliotecas de viajeros que no llevaron de ida y vuelta sus libros, porque son bibliotecas de escritores que en la adolescencia leyeron libros prestados por los amigos, bibliotecas de lectores generosos para quienes leer y regalar el libro son una misma cosa. O simplemente son bibliotecas de exiliados que no pudieron llevar más que una maleta con borradores de novelas.

La que acá nos ocupa es una biblioteca personal que no tiene la necesidad de aturdir con el tamaño del edificio o el número, la antigüedad o el valor comercial de sus libros. Simplemente es la biblioteca donde un escritor ha trabajado en varias novelas y en infinidad de artículos de prensa: aquí ocurrieron “El amor en los tiempos del cólera”, “El general en su laberinto”, “El cataclismo de Damocles”, “Vivir para contarla”, “Memoria de mis putas tristes” y las últimas notas de prensa, es decir, el quinto tomo de éstas, que se llama “Por la libre” y “El amante inconcluso”, una breve antología periodística que no circuló comercialmente. Por supuesto, todos los textos inéditos que no sabemos si verán la luz algún día. Es decir, lo maravilloso de esta biblioteca es que no sólo están los libros físicos, los que han sido catalogados, ordenados y responden a una secuencia lógica y temática y alfabética en un estante: acá están los libros que dieron lugar a otros libros, acá están las lecturas, eso que tan fácilmente llamamos “las influencias” y “los maestros”. Digo fácilmente porque conociéndolo, puedo decir que las lecturas de García Márquez han sido tan esforzadas como la escritura de sus textos, que así como se demoró en escribir la más corta de sus novelas, “El Coronel no tiene quien le escriba”, se detuvo y esforzó en leer a Kafka, exprimiéndolo, encontrando eso que él llama la carpintería de un texto.

Ésta es la biblioteca de un escritor sin confusiones, en la que los libros que están fueron leídos y permanecen para ser releídos.