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PROYECTO LÍQUIDO. DESEO
23 mayo, 2016

La ciudad es un paisaje, una imagen y una acción…

las ciudades de hoy son las narrativas con las cuales intentamos ponerle un borde al caos. José Luis Barrios.

 

En 2012, se estableció que Proyecto Líquido investiga, a través de diversos formatos curatoriales y experiencias estéticas, la producción y el intercambio de afectos como ejes de existencia que provocan operaciones tanto imaginarias como materiales. Estas señalan campos de acciones, y sus consecuencias estéticas, poéticas y políticas interesan a Proyecto Líquido desde “Miedo”, 2012 y ahora “Deseo”, 2016, a través del live art, la hibridación de medios y la subversión de géneros.

Para Deseo, se han invitado a 12 artistas a explorar, en sitios específicos de la Cuenca de México, las lógicas bajo las cuales opera el deseo, así como sus desplazamientos entre la belleza, el horror, la historia, la ficción, la pertenencia y el olvido, del cuerpo deseante al cuerpo controlado. El rol crítico que las dimensiones temporales, espaciales y afectivas de la Cuenca de México han jugado en diferentes momentos históricos, también es cuestionado a través de las obras comisionadas.

Los artistas invitados, Sam Durant, Ale de la Puente, Interspecifics, Bettina Wenzel, Wen Yau, Pablo Helguera, Noé Martínez, Erick Meyenberg, Profesor Mayeski y La Luminosa Resistencia, Mariana Castillo Deball, Kimsooja y Tania Candiani son importantes para la curaduría de Proyecto Líquido, por la diversidad de aproximaciones críticas al live art, y por las prácticas interdisciplinarias y las capacidades de cada uno de estos artistas de cuestionar una serie de lenguajes que de pronto parecen no bastar para nombrar lo que acontece ante nosotros y las tensiones que esto genera en y entre cada una de nuestras subjetividades, reconocidas deseantes o no. El deseo se hace performance, to perform desire, es la invitación.

El deseo y sus representaciones activan una diversidad de entendimientos entorno al ser y al pertenecer contemporáneo dentro del gran cuerpo de la Cuenca, territorio geográfico pero también territorio de conciencias; un paisaje complejo y dinámico modelado por rasgos naturales y acciones sociales que hoy en día manifiestan encuentros de intensos contrastes. Se explora el deseo como el principio que nos impulsa a accionar, una fuerza compleja que nos rige y constituye y cuyos estados psicológicos se expresan en la anticipación, el despertar y la excitación, el anhelo y la añoranza, el arrepentimiento…. Pero también como un sistema de valores y estilos de vida que determinan nuestra existencia. El deseo, para Proyecto Líquido II, es una forma de resistencia, un estado de vulnerabilidad. Implica activar las posibilidades performáticas, las intensidades y las texturas del deseo en una sociedad cada más vez hostil en donde éstos son tratados como mercancía, manipulados y borrados. ¿Contiene el deseo, como afecto y proceso, la promesa de un profundo contacto humano? ¿Cuáles son los residuos de prácticas pasadas de ensoñación, de un tiempo-espacio cuya belleza se desvanece pero aún resuena? ¿Cuál es la diversidad de manifestaciones del deseo dentro de la violencia sistémica que se vive a diario? ¿Sabemos que comprender nuestro estar en el mundo implica reconocer el territorio del deseo?

Deseo existe entonces a través de las experiencias íntimas de artistas manifestadas en lo público, como un ensamble de singularidades y de sincronicidades interrumpidas, escenas que se reordenan continuamente y crean zonas de contactos vibrátiles, enredos de narrativas y trayectorias posibles. Es un proceso generador de historias contradictorias por su aspecto colectivo. Accionar dentro de espacios públicos, creando estados de excepción, acontecimientos casi imposibles, eventos liminales, busca que la imaginación sea vista como una forma de valentía intrínseca en lo humano. Acciones que crean asociaciones en un paisaje imbuido de afectos en transferencia y relevo.

La crítica a exhibiciones estáticas, circunscritas y temporales para producir conocimiento, se activa a partir del azar y la indeterminación como estrategias curatoriales. Proyecto Líquido enfatiza a través de la repetición y sus transiciones la inestabilidad de los medios expositivos. En Alumnos47, se percibe lo curatorial, en efecto como una práctica inestable, no siempre legible y que tiene la capacidad de subvertir las lógicas bajo las cuales se hace y se presenta un quehacer cultural. Proyecto Líquido, desde Miedo y ahora Deseo, hace uso de una serie de estrategias que pertenecen a otras disciplinas, incluyendo las del marketing, la legalidad, la comunicación, los derechos de expresión y movilidad, para aprovechar ciertos vacíos en sus marcos conceptuales y prácticos, y activar desde ahí algunas de las propuestas del arte contemporáneo más arriesgadas.

La manifestación de extremos que se da en el territorio y el tiempo que propone Proyecto Líquido. Deseo, es una propuesta para dejarnos llevar al máximo por nuestra capacidad de ser afectados, y de crear un campo de relaciones de fuerzas que en la cotidianidad funcione para cuestionar hasta que punto hemos permitido la normatividad de afectos como el deseo, y esto qué consecuencias tiene en cada uno de nosotros. Aquí cabe la pregunta de por qué el performance o el live art como medio de transmisión. Retomo algunos de los puntos mencionados por Kristin Stiles en Critical Terms for Art History, y que reorganizo según lo que veo activándose en las piezas propuestas por los artistas de PL. Deseo.

  • el performance cuestiona nuestras capacidades como sujetos de generar acciones e interacciones fluidas, en un entorno cada vez más fragmentado. Y de acciones e interacciones fragmentadas en entornos cada vez más fluidos. El performance hace que se manifiesten los procesos interactivos, cuestiona y enfatiza las relaciones y distinciones entre experiencias privadas y biográficas, reales y artificiales, públicas y sociales del arte contemporáneo.
  • el performance es la vida misma a la vez que representación de esta vida, el espectador ve y presencia la creación de algo estético en su proceso; los cambios inherentes en este objeto estético externalizados por el performance, son vistos a diferencia de imaginados, alterando tanto al artista como al espectador, sucediendo transacciones complejas alrededor de los significados sociales, políticos, culturales, sexuales, psicofísicos y afectivos que visualiza y visibiliza al operar en las intersecciones dinámicas entre intencionalidad, presentación, representación
  • el performance, al escapar de exigencias e interpretaciones hegemónicas afirma la importancia de las experiencias humanas, de su dignidad y belleza.

Para la curaduría de PL, el performance es además, una ontología de lo efímero. Es decir, cuestiona cómo se está siendo y haciendo, y cómo se deja de estar siendo y haciendo. Es pensamiento-acción en el cual la subjetividad de las y los implicados, es la materialización del deseo. Es en el performance como ontología de lo efímero en donde se establecen las condiciones de un ser. ¿Qué situaciones entonces, pueden provocar los performances o piezas performáticas de PL. Deseo? Pienso que usos delirantes de los cuerpos, espacios y tiempos que están en juego en la Cuenca de México. Esperamos que también se señalen las simulaciones de afecto que generan espectáculo; que lejos de la cancelación del deseo y en este sentido, de la reducción de todos como sujetos, suceda una expansión de este dispositivo llamado mundo. O simplemente, que sucedan experiencias immersivas del deseo. A saber…

Desde el trabajo colectivo y la apertura al azar y a la indeterminación, se eligió al cuerpo que es la Cuenca de México, como unidad de medida y punto de partida.

Sabemos que nuestro entendimiento de las escalas temporales y espaciales de la Cuenca de México, proviene de conocimientos europeos heredados desde la Conquista, y no de una comprensión de temporalidades y espacialidades desde la cosmovisión prehispánica. La investigación para la selección de espacios se sostiene en cuatro puntos que se expanden y desdoblan según la información requerida. Primero, en un conjunto de capas de información que describen a un cuerpo amplio en su aspecto sólido. Es decir, a la Cuenca y a su infraestructura, poblaciones, historia, composición de suelos, entre otros aspectos. El segundo punto, visibiliza los cruces de la información dada por el cuerpo amplio para generar flujos o sistemas de conexiones. Dicho sistemas no solamente manifiestan los flujos de información que conectan a la Cuenca de México, sino los pulsos o espacios de oportunidad que existen para conocerlo mejor. El tercer punto lo conforman los nodos o espacios susceptibles a ser tocados por Proyecto Líquido: los performances, voces, instalaciones, documentos y videos que accionan desde lo líquido o fluido, desde lo sutil y difícil de fijar, para reverberar. El cuarto punto son los ritmos en las relaciones entre los espacios tocados por las reverberaciones generadas. Cuerpos que tocan otros cuerpos dentro de uno que respira y manifiesta una diversidad de lenguajes. Un deseo aquí es descifrar las señales que este gran cuerpo emite para generar nuevos pulsos, intersticios para conocernos e intercambiar posibilidades de nuevos órdenes de tiempos, espacios y afectos.

Sam Durant, se exploran las dimensiones performativas del lenguaje a partir del 23 de mayo; a Ale de la Puente se le ha pedido una intervención en el cielo del Valle de México, la cual sucederá en noviembre; mientras que Tania Candiani descubre las profundidades de la Ciudad de México, emplazada dentro del sistema colectivo Metro. Explora el pulso de lo antiguo y sus resonancias con lo contemporáneo dentro de sus instalaciones, haciendo emerger de las profundidades y hasta la calle, el sonido de una otra ciudad, en donde las dimensiones del género complejizan nuestras interacciones. Interspecifics, un ritual colectivo sonoro, 4 conciertos durante junio y julio. Bettina Wenzel, quien viene de Alemania, creará paisajes sonoros dentro de la zona arqueológica de Cuicuilco, ritualizando la voz. Wen Yau, de Hong Kong, un performance duracional, en donde el cuerpo es llevado al límite y las esferas de lo íntimo se desplazan a los espacios públicos de la Ciudad de México. Pablo Helguera ofrecerá un curso por correspondencia sobre el Limbo y el Deseo, y 6 encuentros en vivo, las inscripciones están por abrirse; El Profesor Mayeski y La Luminosa Resistencia…Erick Meyenberg se sitúa en las interacciones entre cuerpos deseantes y cuerpos controlados; Mariana Castillo Deball, un concierto. Kimsoojade Corea del Sur, un performance sobre las sutilezas del tiempo, la presencia y la inmanencia. Y Noé Martínez, quien trabajará la Cuenca como espacio permeable, los linderos o sitios de tránsito hacia Michoacán, rutas de recuperación y olvido del lenguaje. Yvonne Venegas es la artista y fotógrafa invitada.

Conscientes de la dificultad de generar un marco teórico para dialogar acerca de cambios, permanencias y rupturas en la geografía y en las concepciones del tiempo y los afectos como ejes de existencia y emergencia de encuentros y subjetividades, la atención está en las interacciones y sus ritmos. ¿Cómo trascender la geometría del espacio para hablar de relaciones? ¿Cómo crear dentro de un espacio afectivo piezas que en la fluidez de sus interacciones expresan condiciones psicológicas y espirituales, que evocan deseo y se resisten a la codificación? ¿Piezas que manifiestan la belleza y el potencial en los fragmentos y fracasos de lo humano? Estos espacios afectivos, significados a través de los performances dentro de los cuales ocurren repeticiones, ritmos, sonidos y la multiplicación de imágenes y metáforas recupera lenguajes poéticos que tomarán siempre la forma de una luminosa resistencia.

 

 

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